| ¿Cuáles son los tipos de Fobias? Las FE se clasifican en cinco diferentes subtipos: § Tipo Animal: Consiste en temores a animales como víboras, ratones, murciélagos, perros, gatos, insectos o abejas. Este tipo de fobias se origina habitualmente en la infancia. Tipo Ambiental: Consiste en temores relacionados con el entorno natural, como alturas (en este caso se denomina acrofobia), oscuridad, fuego, agua, fenómenos naturales como tormentas, tornados, truenos, vientos, inundaciones, etc. Este tipo de fobias suelen iniciarse en la infancia temprana y desaparecer en la pubertad, aunque en ocasiones se prolongan hasta la adultez. Tipo Sangre, inyecciones, heridas o procedimientos médicos y quirúrgicos: Las FE a la sangre, inyecciones y heridas, incluyen temores evocados por la vista de sangre o ver a alguien herido. Las fobias a recibir una inyección u otros procedimientos odontológicos o médicos invasivos, también están incluidas en esta categoría. Estas fobias se agrupan juntas porque se caracterizan por el temor y la posibilidad de desmayarse. La respuesta fóbica en este subtipo de fobias es bifásica, dado se caracteriza por una taquicardia inicial, producida por la activación del sistema simpático y luego una bradicardia, con hipotensión o baja abrupta de la tensión arterial, que lleva a la lipotimia o desmayo. Para este subtipo de fobia, se ha observado una fuerte tendencia familiar. Tipo Situacional: Las fobias situacionales, están relacionadas a diversas situaciones en las cuales los temores a quedar encerrado, atrapado o incapacitado para salir, juegan un rol dominante. Estas situaciones incluyen el volar en avión, tomar un ascensor (particularmente aquellos cerrados), viajar en subte, pasar por un túnel, o permanecer en otros espacios cerrados como teatros o cines. En varias de ellas, el componente claustrofóbico o miedo al encierro, resulta relevante. Las fobias situacionales tienden a desarrollarse en la infancia o en la adultez temprana. Otros tipos: Esta es una categoría residual para FE, que no se incluye en las cuatro anteriores. Están relacionadas con temores a enfermar o contraer una enfermedad (sida o cáncer), evitación de situaciones que pueden llevar a vomitar o atragantarse (por ejemplo, comer comidas sólidas). Entre los adultos las fobias situacionales y producidas por el entorno natural, son las más prevalentes. Entre los niños, las fobias a los animales y las referidas a los fenómenos naturales como a los rayos son muy frecuentes. |